Wednesday, November 7, 2007

Enfocan nutrición

Publicado el viernes 02 de noviembre del 2007


Por Luis Ángel Galván
Especial La Estrella



DALLAS — Melissa Cardona, quien cambió su apellido, ha notado con preocupación que sus dos hijos, aumentan de peso luego del receso escolar y una vez empiezan a comer en la cafetería de su escuela en el distrito escolar de Mansfield (MISD).

Cardona, oriunda de Puerto Rico, se declara una fiel defensora de la buena nutrición y asegura que por eso no está conforme con lo que sus hijos comen en la escuela, pues según ella son alimentos precocinados, con alto contenido de grasas y azúcar.

A Cardona le preocupa además que el menú escolar no tenga “muchas opciones saludables” para los estudiantes.

“El estudiante se ve entonces precisado a escoger lo más atractivo pero con menos calidad nutricional”, dijo.

Consultado sobre la preocupación de Cardona, Jay Towell del Departamento de Nutrición Estudiantil de MISD explicó que “los alimentos y bebidas que se eligen en MISD se seleccionan con calidad”.

“Hay un gran malentendido y un mito alrededor de cada distrito diciendo que las comidas ofrecidas por el departamento de nutrición son bajas en calidad, malsanas, etc... Esa es una falsedad y una opinión desafortunada que se ha difundido por parte de individuos irresponsables que eligen morar en la ficción y no han tomado el tiempo de recopilar los hechos”, dijo Towell en una comunicación escrita enviada a La Estrella.

También Kevin, hijo de Melissa y quien cursa grado 12 en la preparatoria Mansfield, dijo que aunque se siente bien comiendo en la cafetería escolar, sí le gustaría que los menús escolares tuvieran una opción más nutritiva para escoger.

Pero Towell precisó que cada menú en su totalidad se analiza para establecer el valor alimenticio diario, así como un valor alimenticio semanal y revisar si cumplen o se pasan los estándares establecidos.

El gobierno federal estableció criterios para el consumo saludable de alimentos en las escuelas, con base en el desarrollo de guías (Dietary Guidelines for Americans), un proyecto conjunto entre los Departamentos de Salud y Servicios Humanos y Agricultura, que orienta y recomienda el consumo de alimentos así como su control.

Las comidas escolares deben cumplir con los lineamientos de la guía que recomienda no más de 30 por ciento de calorías por individuo provenientes de grasa y menos de 10 por ciento de grasa saturada.

La regulación también exije que se proveaa porciones específicas de proteína, vitaminas A y C, hierro, calcio y calorías.

Los alimentos escolares deben cumplir los requisitos federales, pero las decisiones sobre comidas específicas que se sirven en las escuelas y cómo se preparan, se deja a criterio de las autoridades locales.

Towell hizo además hincapié en que todos los distritos en Texas son gobernados por las políticas de nutrición administradas por el Ministerio de Agricultura Estatal (TDA).

Según Towell en el proceso que pasa un alimento para llegar a la cafatería escolar, la retroalimentación de los estudiantes es vital, pues se ofrecen muestras gratis de la comida para luego reevaluar esos comentarios, tabular el producto, agregralo al menú y ofrecerlo al distrito.

Al respecto Cardona dijo que no estaba enterada de algún comité que involucrara la participación de los padres en estos asuntos y dijo que sería vital esa retroalimentación para mejorar la salud de los menores.

Marisela Guerrero quien tiene tres nietos en el distrito escolar de Dallas (DISD), está de acuerdo con la opinión de Cardona, pues aunque dice que lo que comen sus nietos en la escuela es nutritivo, asegura que mucho tiene que ver con la educación que reciben en casa.

“La comida es buena, yo lo he comprobado, pues asisto con mis nietos a la escuela para tomar el almuerzo, pero también me doy cuenta que mucha de nuestra gente no enseña buenos hábitos en el comer, y el niño opta por preferir comidas fáciles y sin calidad nutritiva”, dijo Guerrero.

Towell también puso responsabilidad en el consumo de comidas rápidas al que muchos padres recurren por falta de tiempo y múltiples obligaciones.

“La epidemia de la obesidad en Texas y Estados Unidos no es causa del desayuno ni del almuerzo que ofrecen los departamentos de nutrición del estudiante, sino es en gran parte resultado de la nutrición pobre en el país, de los alimentos de preparación rápida tales como McDonald’s, Burger King, Taco Bell y de otros que empujan los productos altos en grasas y sodio”.

Dolores Torres que tiene tres hijos en Irving ISD opinó que “mis hijos no son muy afectos a comer verduras, pero hacemos lo posible por darles lo mejor; con todo y eso siempre es mejor lo que les damos en casa”.

Consultada sobre la supervisión de los alimentos en el DISD, la vocera del distrito Sandra Guerrero aseguró que la tarea le corresponde a un comité que se reúne a final de cada año escolar para determinar con base en estudios y análisis el tipo de comidas que se van a servir en las escuelas.

Los menús finales son elaborados con participación de los miembros del comité, entre ellos padres, representantes estudiantiles y del distrito.

1 comment:

mariela said...

HOLA SOY ORIUNDA DE PUERTO RICO Y RECIDO EN DALLAS TX, ESTOY DE ACUERDO QUE LA COMIDA QUE DAN EN LAS ESCUELAS NO SON PARA NADA NUTRITIVAS. TENGO UNA HIJA CON SOBREPESO AUNQUE LE HAGO ALIMENTOS NUTRITIVOS EN LA CASA DE QUE VALE SI EN LA ESCUELA LO QUE COME ES COMIDA CHATARRA, EN LOS ESTADOS UNIDOS HAY UNA CAMPAÑA PARA QUE LOS NIÑOS NO SEAN OBESOS PERO TIENEN QUE COMENZAR POR LAS ESCUELAS PRIMERO. YA QUE NI YO ME COMERIA LO QUE SIRVEN EN ELLAS