Publicado el viernes 07 de mayo del 2010
Por Luis Ángel Galván
Especial La Estrella Digital
DALLAS — La participación aquí de alrededor de 25,000 personas en la marcha del 1 de mayo, se puso de manifiesto la necesidad de una reforma migratoria para los más de 12 millones de inmigrantes indocumentados en el país, y el rechazo a la recién aprobada ley SB1070 en Arizona.
La convocatoria a esta marcha reunió a diversas agrupaciones, tanto comunitarias como empresariales y religiosas que expresaron su desacuerdo con las actuales leyes de migración y manifestaron su apoyo a una reforma migratoria.
La marcha inició a la 1:30 p.m. frente a la Catedral de Guadalupe en Dallas y la encabezaron el obispo Kevin Farrell, líder de la Diócesis Católica de Dallas, acompañado del padre Esteban Jasso, sacerdote de la iglesia Todos los Santos en Fort Worth; Adelfa Callejo, abogada y activista comunitaria; Domingo García, activista y también abogado y Lynn Godsey, otro activista que participó en silla de ruedas.
El recorrido entre la Catedral de Guadalupe y el edificio municipal de Dallas, duró aproximadamente una hora; lo realizó un ordenado contingente de hombres, mujeres y niños, en su mayoría con camisetas blancas, y en sus manos banderas de los Estados Unidos. Muchos avanzaron con carteles alusivos a los derechos humanos, y otros condenando la ley SB1070 de Arizona.
Algunos como Otilia González del Distrito Federal, también fue desplazada en silla de ruedas; ella portaba un cartel que rezaba: “Somos personas no criminales, merecemos respeto”.
Una vez en la explanada del edificio municipal, los oradores se instalaron en una tarima con equipo de sonido.
Los oficiales de policía, que durante todo el recorrido habían resguardado la seguridad, se apostaron en sitios estratégicos.
Al margen de los manifestantes un grupo de antiinmigrantes a gritos expresaba su rechazo a los indocumentados, mostraban identificaciones de Texas y coreaban: “Ilegales fuera de aquí. ¡No se puede, no se puede! y ¡Sí a la SB1070!
En su mensaje, el obispo Farrell dijo que “no pedimos más que justicia, es un derecho que nos da Dios”.
Farrell enfatizó que cristianos, judíos y musulmanes estaban ahí reunidos para mostrar su preocupación y no voltear la espalda a todas las personas.
También el senador estatal Royce West se manifestó a favor de una reforma migratoria inmediata y sin trabas.
“Sabemos lo que pasó en Arizona y si no actuamos vamos a seguir viendo cosas como esa, que provocan hostigamiento racial, por eso estamos aquí hoy con toda esta gente para asegurarnos que nuestras voces se escuchen”, dijo West.
Roberto Alonzo y Rafael Anchía, ambos representantes estatales, fueron voceros de denuncias en contra de la ley de Arizona.
En el Capitolio “siempre ha habido intentos de aprobar leyes contra la inmigración indocumentada; pero ahora esta marcha nos dice que estamos listos para oponerse a esas leyes”, dijo Alonzo.
En su turno García citó también los hechos acontecidos y señaló que la comunidad ya está cansada de tanto atropello y de la violación de sus derechos. “No podemos tolerar que los niños estén preocupados de si sus padres van a regresar por la noche… No podemos esperar más cuando las manos de los inmigrantes están construyendo estadios, casas, hoteles y trabajando fuerte en beneficio de este país”, dijo.
Callejo invitó a los manifestantes a respetar las leyes y a votar para hacer oír su voz. Al final Owen Ross, pastor de la Fundación de Cristo, Iglesia Metodista Unida en Dallas, cerró el evento con una oración; pidió orar por todos aquellos que sufren por los efectos de las leyes migratorias.
Al final de la manifestación el padre Jasso expresó su satisfacción por haber participado, y señaló que la respuesta de la comunidad demuestra la esperanza por obtener la reforma.
“Creo que nuestra voz hoy se ha manifestado, el discurso del obispo Farrell fue muy completo, hay que esperar y tener fe, pero no hay que olvidar que sólo participando podemos tener un cambio”, expresó Jasso.
El estudiante Manuel Rendón dijo: “Hemos evolucionado, las experiencias nos han enseñado que la marcha sólo es parte de un proceso, de empuje para el logro de un objetivo, hay que continuar marchando y participando en toda actividad que nos ayude a obtener lo que deseamos”.
García, al final de la marcha, informó que una comitiva de 52 personas irá a Arizona para protestar por esa ley.
Wednesday, May 19, 2010
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