Publicado el viernes 09 de mayo del 2008
Por LUIS ÁNGEL GALVÁN
ESPECIAL LA ESTRELLA EN CASA
DALLAS — La falta de unión entre representantes sociales de la comunidad latina, el sentimiento racista que en ocasiones se respira provocado por medidas consideradas antiinmigrantes, tales como el CAP (Criminal Alien Program), en Farmers Branch e Irving y, recientemente, la inclusión del programa federal 287 (g), son asuntos prioritarios que deben encarar aquellos interesados en ocupar puestos públicos en Irving y Farmers Branch, coinciden residentes, activistas y actores de la vida política de esas ciudades.
Rubén Rendón, candidato a concejal por el puesto 2 en el concilio de Farmers Branch en las elecciones de este 10 de mayo, expresó que uno de los retos más fuertes a vencer es la actual división ideológica existente en esa ciudad, provocada por diversas regulaciones antiinmigrantes, una de ellas la sección 287 (g), que permite que policías locales reciban entrenamiento para actuar como agentes de inmigración para detectar a posibles delincuentes que no son ciudadanos estadounidenses.
“Me preocupa bastante el hecho de que a los policías se les haya otorgado una autoridad adicional, porque entonces van a detener a cualquier persona tan sólo por lucir como hispano o por serlo”, aseveró Rendón.
Dijo que otro factor es la incertidumbre social que se vive en esa ciudad. “La mejor estrategia para lograr un bien común es tener unión, todos somos importantes, mi opinión vale al igual la de quien no tiene ningún documento, somos personas”, agregó Rendón.
Rick Noriega, representante estatal del Distrito 145 (Houston), opinó que urge un cambio en las leyes federales de inmigración. “El gobierno federal no está haciendo bien su trabajo, las ciudades y comunidades aquí están haciendo cosas que van en contra de las regulaciones federales, desafortunadamente es necesario que este tipo de cosas sucedan, para que de una vez por todas los votantes despierten y sepan lo que está ocurriendo en su comunidad, es parte de un proceso que nos va a llevar a un cambio”, señaló Noriega.
Eduardo Rea, cónsul de México en Dallas, explicó que en el marco de estos convenios de cooperación entre autoridades de policía locales y agentes migratorios, “en los últimos años se han reportado muchas violaciones bastante serias a los derechos” de las personas.
“Ya lo vimos con la operación Wrangler —puntualizó Rea—, y en Irving con el CAP el año pasado, los policías no están capacitados para realizar funciones de migración; crean un serio problema de confianza con la gente, ya no se les ve como protectores, sino como agentes de migración, este tema es muy complejo y se requiere realmente a personas muy capacitadas para realizar estas funciones”, subrayó.
Rea dijo que desde septiembre pasado se ha incrementado sustantivamente la detención de mexicanos por autoridades migratorias y departamentos de policía locales, alcanzando un promedio de 20 personas diarias.
Jorge Chac, candidato a concejal por el segundo distrito en Irving, señaló por su parte que uno de los mayores retos en esa ciudad es la falta de representación de las minorías en el concilio y en la mesa directiva, en tanto que Ángel Cruz, abogado de inmigración e integrante del movimiento Irving Forward, explicó que de quedar en esta ocasión el concejo integrado sin una representación hispana dentro de él, “es casi seguro que en menos de seis meses Irving pase a engrosar la lista de ciudades con el 287 (g)”, apuntó.
Monday, May 12, 2008
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