Publicado el viernes 30 de noviembre del 2007
Por Luis Ángel Galván
Especial La Estrella
IRVING — Las diversas iniciativas locales que han generado polémica en torno a la presencia de inmigrantes indocumentados afectan ya a sectores vitales de la economía como el de los pequeños comerciantes.
Recientemente activistas en Irving organizaron un boicot económico como protesta contra el Criminal Alien Program (CAP) y por otro lado semanas antes negociantes hispanos de Farmers Branch consolidaron una nueva cámara de comercio.
Se contactó a comerciantes de varias ciudades de Dallas y Tarrant con el propósito de conocer su perspectiva frente a un posible escalamiento del clima antiinmigrante en la zona, así como el nivel de cooperación que existe entre los comerciantes hispanos de los dos condados.
Rosa Navejar, dirigente de la Cámara de Comercio Hispana de Fort Worth (FWHCC), declinó comentar cuál era la posición de ese organismo frente a la presión que algunos comerciantes en Irving ejercieron para rechazar las medidas antiinmigrantes.
Cuestionada sobre si esa institución está preparada para afrontar una situación similar a la que han vivido los comerciantes hispanos en Irving, Navejar expresó confianza en el gobierno municipal.
“El liderazgo abraza la diversidad de nuestra ciudad y nosotros trabajamos juntos, así como dice el alcalde Mike Moncrief, a la manera de Fort Worth”, señaló.
En tanto que Gabriela Ezcajeda, directora de desarrollo económico de la Cámara de Comercio Hispana de Dallas (GDHCC), sostuvo que existen claras diferencias en el clima que viven las comunidades que se proyecta en los negocios en Dallas y en Irving.
“Existen dos filosofías diferentes al trabajar en Irving y trabajar en Dallas”, apuntó. “En el caso de la primera, han escogido el mensaje de no encontrar valor alguno en la comunidad hispana migrante, en el caso de la segunda, hemos hecho lo contrario”, agregó.
Y es que el efecto negativo del programa municipal de Irving que facilita la deportación de inmigrantes indocumentados a través de la cooperación de la policía con la Agencia de Inmigración y Aduanas (ICE), preocupa a los dirigentes de la Cámara de Comercio Hispana de Irving (IHCC).
“La imagen de la Cámara es fuerte y queremos reforzarla, aunque algunos negocios ya están abandonando el área debido a la situación que se vive”, dijo René Castilla, presidente de la IHCC.
Según Castilla las manifestaciones de cada lado (en pro y en contra de los inmigrantes) han perjudicado la imagen de la ciudad, por eso los comerciantes quieren desarrollar una campaña que muestre la diversidad cultural y el aporte de los hispanos a Irving.
“Va a ser una tarea difícil, pero sabemos que es en beneficio de los comerciantes y sus residentes”, apuntó. Para Ezcajeda el clima en Irving está afectando a Dallas pues dijo que la comunidad migrante, al no ser valorada por su trabajo, se ve forzada a desplazarse a otra parte.
Precisamente para evitar ese desplazamiento de comerciantes, en Farmers Branch se generó un diálogo directo con el gobierno muncipal, según lo señaló Francisco Pacheco, principal promotor de la FBHCC.
En mayo pasado una ordenanza que establecía castigos a los caseros que rentaran propiedad a indocumentados fue avalada por los electores, pero se mantiene suspendida luego de una demanda federal interpuesta por grupos proinmigrantes como el Fondo Mexicoamericano para la Defensa y la Educación (Maldef).
Pese al clima de tensión que causó en la ciudad, Pacheco dijo que los comerciantes no apoyan boicots ni marchas masivas de rechazo contra esas medidas.
“Debemos integrarnos para respetar los derechos de otros y que se respeten los nuestros, pero no podemos mandar en casa ajena”, dijo.
Monday, December 3, 2007
Subscribe to:
Post Comments (Atom)
No comments:
Post a Comment