Publicado el miércoles 22 de abril del 2009
Por Luis Ángel Galván
Especial La Estrella Digital
DALLAS — Con grandes esperanzas Erick Medrano, estudiante mexicano sin documentos migratorios que cursa el tercer año de Ingeniería Mecánica en la Southern Methodist University (SMU), participó en un simposium organizado por la Coalición Dream Act ante la posibilidad de que la propuesta ley sea aprobada por el Congreso en Washington.
El acto en la SMU reunió organizaciones, catedráticos y estudiantes de diversas instituciones educativas del Metroplex.
Medrano de 20 años, quien fue traído al país a los 2, dice que permanecer en él “representa querer materalizar el sueño que cientos de miles de estudiantes queremos se haga realidad: terminar nuestras carreras y poder servir a este país que nos ha dado mucho”.
Dijo preocuparle el hecho de que el Congreso ponga muchas trabas legales y expresó que de no haber una respuesta positiva, sus expectativas como profesionista en este país estarían muy limitadas, pues la opción sería regresar a México donde no conoce a nadie y no sabría por dónde empezar.
Por su parte Elizabeth Zamora, mexicoamericana y también estudiante de SMU, dijo que aunque ella no tiene problema alguno en continuar estudiando, puesto que es ciudadana americana, no está de acuerdo con la actual política gubernamental de impedir que estudiantes que carecen de documentos culminen sus estudios y se vean impedidos de trabajar debido a que no cuentan con un estatus legal.
“Yo me involucré en este movimiento de apoyo al Dream Act porque considero que todos los jóvenes deberíamos estar en igualdad de circunstancias, para poder asistir a la escuela y lograr nuestras metas académicas”, dijo Zamora.
Zamora indicó que foros como el mencionado simposium “nos dan la oportunidad de compartir nuestras experiencias y alentar a miles de jóvenes a continuar luchando por su sueño”.
El Acta para el Desarrollo, Ayuda y Educación de los Menores Extranjeros (Dream Act por sus siglas en inlgés), es una pieza de legislación federal propuesta y presentada en el Senado y la Casa de Representantes el pasado 26 de marzo, con su aprobación se proveería a los inmigrantes que se gradúen de residencia; los requisitos son que tengan buen carácter moral, hayan llegado a los EU desde niños y hayan estado en el país continuamente por al menos 5 años antes de esta propuesta de ley.
Los estudiantes que cumplan podrían obtener la residencia temporal por los siguientes seis años. Dentro del sexto año, un estudiante calificado, podría asistir al colegio por dos años o servir dos años en el ejército para poder lograr su ciudadanía despues del sexto año de residencia. Si el estudiante no cumple con los requerimientos del colegio o el servicio militar perdería la residencia temporal, y estaría sujeto a deportación.
Bill Pulte, director del programa de educación bilingüe en SMU, señaló que ya no es una situación de política inmigratoria sino de respeto a los derechos de las personas.
“El derecho de los estudiantes a desarrollarse es igual o más importante que los derechos civiles; la oportunidad de lograr sus metas académicas y desempeñar un trabajo son esencialmente derechos humanos; los estudiantes no tienen la culpa de estar aquí, ellos no pidieron venir, entonces debemos de permitirles participen en esta sociedad que es la que conocen y no otra”, dijo Pulte.
Frank Sherry, fundador de America’s Voice, organización de defensa en el ámbito de política inmigratoria, expuso que el Dream Act es una parte fundamental que impulsaría una reforma migratoria comprensiva, y destacó que los efectos políticos y económicos están repercutiendo en el país.
Es una época de cambios, dijo Sherry y agregó que existe “un temor político que no permite que los latinos crezcan y sobresalgan, hay un coraje político que es demostrado en diversos grupos de oposición que no apoyan el Dream Act”, por eso, dijo, “es el momento oportuno de aprobar el sueño de miles de jóvenes sería la puerta de entrada para una reforma migratoria comprensiva”.
En el 2007, un estudio del Pew Hispanic Center, señala que hasta 65,000 estudiantes inmigrantes estarían impedidos de entrar a la Universidad por no tener documentos legales que acrediten su estancia en el país.
Monday, April 27, 2009
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