Publicado el martes 07 de abril del 2009
Por Luis Ángel Galván
Especial La Estrella Digital
DALLAS — Como cada periodo vacacional, las vacaciones de Semana Santa para la comunidad latina significan la oportunidad de hacer un alto en sus actividades diarias y tomarse un merecido descanso, compartir con la familia, iniciar proyectos personales y viajar ya sea dentro o fuera del país.
Para algunos como Herlinda Castañeda, mexicana, madre soltera de 2 menores, y quien utiliza los servicios de combis para Chihuahua, dijo que este era un momento que ella ha esperado por casi un año.
“Mis hijas aún son pequeñas, así que no me afecta el año escolar, puedo viajar sin problemas y visitar a mis padres que viven en Saltillo, ellos me esperan y saben que podremos dedicarnos tiempo para convivir y asistir a la misa de mi pueblo”, dijo Castañeda.
Castañeda agregó que aunque la economía ha estado tirante, ella ha sabido administrarse y ahorrar para poder viajar, con algunas restricciones, “esta vez no llevaré regalos, sólo cosas que son muy necesarias para mi familia”.
Para otros la situación no es precisamente de descanso y relajación. Janet Escobedo, comerciante de Dallas, dijo que aunque está consciente que este es un periodo para disfrutar y compartir las tradiciones religiosas heredadas por sus padres, le es difícil asistir a alguna celebración religiosa o tomar un descanso para dedicarlo a su beneficio personal.
“Cuando llegas aquí, tu mundo cambia por completo, la lucha por sobrevivir y las mismas necesidades de tu familia, hacen que poco a poco te vayas alejando de las tradiciones religiosas, he tratado sin embargo de cumplir con ellas pero mis obligaciones son muy absorbentes”, subrayó Escobedo.
Ricardo Arriaga, comerciante, y en su momento coordinador de actividades artísticas del histórico Teatro Texas, ubicado en Oak Cliff, dijo que de manera personal, él es un seguidor de las tradiciones religiosas, pero que el ritmo de vida y las constantes necesidades que conlleva la familia le han ido robando el tiempo necesario.
“Siempre pugné por promover todo tipo de eventos que preservaran las tradiciones y cultura de nuestra gente, pero también reconozco que al llegar aquí la situación es otra, se vuelve más difícil y no me permitiría cumplir como Dios manda”, expresó Arriaga.
Agregó que la falta de tiempo se refleja también en las pocas oportunidades que tiene de compartir con sus hijos y llevarlos de vacaciones a algún lugar.
En el aspecto comercial la Semana Santa también trae beneficios para los prestadores de servicios, Elías Rodríguez, director operativo de la compañía de Autobuses Tornado, dijo que la afluencia de viajeros en este periodo vacacional se incrementa considerablemente, tanto que las 8 salidas diarias que se tenían programadas para México, desde días atrás se tuvieron que incrementar al doble, y la misma operación se repitirá pero de manera inversa, el volumen del pasaje aumenta hacia los Estados Unidos.
“El entrenamiento de nuestro personal, y el servicio que otorgamos nos permite brindar seguridad a nuestros pasajeros; es cierto que la situación de violencia en México se ha vuelto difícil, pero no nos ha afectado en lo más mínimo, por el contrario, nuestro servicio se ha mantenido al mismo nivel”, expresó Rodríguez.
Agregó que a pesar de la fluctuación del peso frente al dólar, los costos por boleto no han variado.
Finalizó diciendo que la mejor recomendación para los usuarios del servicio de transportes es la de revisar los horarios de salida; agregó que hay que tomar en cuenta el retardo en el cruce fronterizo donde a menudo en estas fechas la tardanza puede ser de hasta varias horas.
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