Publicado el viernes 04 de deciembre del 2009
Por LUIS ÁNGEL GALVÁN
ESPECIAL LA ESTRELLA DIGITAL
DALLAS — Los recuerdos de las ruinas de la iglesia de Santa Cecilia destruida por el fuego el 17 de agosto del 2007, aún permanecen frescos en el pensamiento de algunos miembros de la comunidad católica de Oak Cliff.
Este edificio ubicado en el corazón en el 635 Mary Cliff Road, en Oak Cliff, fue inaugurado en 1947 con capacidad para 500 personas, estuvo al servicio de la comunidad por más de 75 años.
Anselmo Camacho, de Ocampo Guanajuato, miembro del coro de la iglesia desde hace 7 años, dijo recordar cuando los bomberos destruían las ventanas del edificio con el fin de dejar escapar el calor que se había acumulado en el inmueble.
“Sentí mucha tristeza, era imposible creer que un edificio con historia y que formó parte de la vida de la comunidad fuera destruido de un momento a otro; sin embargo las cosas suceden por algo y ésa era una señal de que algo mejor estaba por venir”, dijo Camacho.
Edmundo Paredes, sacerdote de la iglesia desde 1990, dijo que al recordar esa fecha lo hace con una carga emocional bastante fuerte, en lo personal así como para la comunidad.
“Ese día por la mañana eran los funerales de mi madre en la iglesia; por la tarde sucedió el incendio, al enterarme quedé en shock, mezclado con un sentimiento de tristeza por la pérdida de la iglesia, pero cuando ví a las personas orando alrededor de las ruinas del edificio, para mí fue una expresión de fe y me dije, ésta es nuestra iglesia, es importante el edificio pero aún más lo es quien la forma… y ésa es nuestra comunidad”, dijo Paredes.
Ahora, el padre Paredes oficia la misa en el gimnasio anexo a la escuela, donde cada fin de semana se reúne un promedio de 2,400 personas entre 9 celebraciones en inglés y español.
Paredes dijo estar motivado pues después de más de dos años y gracias a los esfuerzos de un comité formado por 14 personas, la participación de la comunidad en las actividades y colectas para reunir fondos, así como el apoyo de la Diócesis Católica de Dallas, se han iniciado los trabajos pues dijo “éste es el comienzo de un nuevo futuro”.
Kevin Farrell, obispo de la Diócesis Católica de Dallas declaró que “Santa Cecilia ha sido una señal de progreso de esa comunidad y que ha sabido mantenerla unida; Santa Cecilia ha resurgido de nuevo”.
Paredes agregó que se tienen ya reunidos más de 4 millones de dólares, junto con el pago del seguro por la indemnización del seguro del edificio, para dar marcha a los trabajos de construcción.
Al momento, dijo Paredes, se ha comenzado con la construcción del drenaje a cargo del municipio, lo que permitirá preparar el terreno para dar inicio con la primera fase que contempla un estacionamiento con capacidad para doscientos vehículos.
Tony García, director de finanzas de Santa Cecilia explicó que la participación de la comunidad en la recaudación de fondos es muy importante, pues permitiría tener la obra terminada en un promedio de 18 meses, contados a partir de este mes de diciembre.
Elba García, ex concejal de Dallas, dijo que la comunidad ahora tiene pilares más fuertes que la mantienen unida y destacó la figura de Paredes como un líder que ha sabido llevar al rebaño por el buen camino.
“Ahora la comunidad además de sólida y vibrante es más unida, y con el padre Paredes a la cabeza sabremos salir adelante”, dijo García.
Roberto Alonzo, representante estatal dijo haber asistido por años él y su familia, y dijo que “Santa Cecilia es madre espiritual, guía y soporte para ayudarnos a continuar con nuestras vidas”, dijo Alonzo.
Monday, December 7, 2009
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